viernes, 11 de abril de 2014
EL GOBIERNO AMPLIÓ SUS DEUDAS CADA ADENTRO
A falta de pan, buenas son las tortas. Desde que el Gobierno se alejó de los mercados extranjeros, en el 2008, sus déficits presupuestarios los ha cubierto con mayor financiamiento interno. El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ha sido una de sus boyas. En total, la deuda pública interna pasó de $ 2.842 millones a $ 9.926 millones en un abrir y cerrar de cuatro años, un crecimiento del 249 % (entre el 2009 y 2013).Que el Estado busque crédito casa adentro tiene visiones contrarias. Por un lado es estratégico, dado que el IESS debe hacer inversiones que le garanticen un buen retorno para pagar las pensiones jubilares o los servicios sociales de sus afiliados, entre otros gastos, opina Jorge Calderón, director del centro de investigaciones de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES). Y el sector público es una inversión segura y rentable para esos objetivos. Porque "ningún Estado per se quiebra".Pero, por otro, analiza el también profesor de Economía, al ser el Gobierno un gran beneficiario de los préstamos, le resta posibilidades de financiamiento a empresas o iniciativas privadas, que también son gestoras de desarrollo para la economía. "No se debe concentrar tanto el crédito en el sector público. Debe también diversificarse al sector privado".Es normal que el Estado, en cualquiera de sus formas (Estado central, Gobiernos seccionales y otros tipos de agencias), se financie con los fondos provisionales. Es común en Estados Unidos, naciones de Europa o Latinoamérica. Pero ocurre que en esos países generalmente los inversionistas institucionales toman decisiones autónomas sobre plazos y rendimientos. "Son fruto de las condiciones del mercado", dice el empresario Paul Palacios.Otro es el escenario en el manejo de fondos previsionales en países donde hay monopolio estatal, pues siempre existe la tentación por parte del Estado de fijar las condiciones de manera unilateral. Es decir, "se ajustan las condiciones a las posibilidades presupuestarias del Gobierno central, y no se consideran usualmente las condiciones de mercado". Esa no es necesariamente la situación en Ecuador, "pero siempre existe el riesgo de que así sea", explica.Hay otro factor que suele afectar al mercado y tiene que ver con las tasas de interés. El Gobierno paga rendimientos atractivos, lo que significa que, para competir, el sector privado debe elevar sus tasas, pero eso equivale también a un financiamiento más costoso. Para graficarlo, si el Estado paga por sus bonos un 5 %, el sector privado debe emitir papeles por encima de ese umbral para hacer que el inversionista se decida por ellos, ampliando así sus costos financieros.Sin embargo, indica Palacios, hay que tomar en cuenta que el Estado capta liquidez a través de más préstamos, pero los devuelve a la economía "en forma de gasto público o inversión local, es decir que el crédito previo no representa un cambio en el nivel de liquidez de la economía, y por tanto no se produce una reducción de dinero". Cuando sucede esto último, suele subir la tasa de interés.

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