El Gobierno argentino afronta sin "expectativas favorables" la
reunión que este viernes mantendrán en Nueva York representantes del
Ejecutivo de Cristina Fernández y de los fondos especulativos litigantes
en los tribunales de Estados Unidos con el mediador judicial, Daniel
Pollack.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró hoy que el Gobierno no
espera grandes cambios en la postura del juez Thomas Griesa, que falló a
favor de los fondos buitre, ya que "siempre tuvo una visión parcial" en
el marco del conflicto.
"El Gobierno nacional no tiene expectativas favorables en relación
con la convocatoria de hoy", sostuvo Capitanich en su habitual rueda de
prensa.
Sin embargo, el jefe de Ministros indicó que Griesa "tiene que
resolver las cuestiones pendientes, como las múltiples mociones por
múltiples actores involucrados en este proceso de pago".
Capitanich recordó que el hecho de que Estados Unidos sea la
jurisdicción para resolver las cuestiones de la deuda "fue dispuesto en
su momento por la dictadura militar" y que el endeudamiento "se hizo
sobre esa jurisdicción", lo cual se debe mantener.
También señaló que la política de desendeudamiento "tuvo como
objetivo reducir la deuda en moneda extranjera en manos de privados".
El jefe de Gabinete reiteró que Argentina "no entró en default
(suspensión de pagos)", ya que "nosotros depositamos (el dinero) en las
cuentas habilitadas para el agente fiduciario, que es el responsable de
distribuir entre los acreedores".
La de hoy será la cuarta reunión que mantienen los representantes del
Ejecutivo de Cristina Fernández y de los fondos buitre con Daniel
Pollack en el plazo de un mes.
El Gobierno argentino se mantiene inamovible en su postura y sostiene que el país no ha entrado en una suspensión de pagos.
viernes, 1 de agosto de 2014
EN EE.UU. HAY 626 NIÑOS ECUATORIANOS MIGRANTES
En Ecuador, los niños que deciden migrar hacia Estados Unidos se
sienten atraídos por una fuerte y natural razón: volver a ver a sus
padres. Desde octubre de 2013 hasta junio de este año 626 niños
ecuatorianos viven en albergues en EE.UU. Los pequeños migrantes tienen
entre 12 y 14 años.
Así lo explicó la embajadora ecuatoriana en ese país, Nathalie Celi, durante una visita que realizó a Quito. “Tenemos permanente contacto con los niños en los albergues para darles toda la asistencia legal y jurídica necesaria. Después de estar en estos sitios, pasan a un juez de migración y es él quien decide si existen posibilidades de reunificación y analiza los problemas que ameriten dar visas humanitarias (...)”, indicó Celi.
Una situación que se complica debido a la propuesta de modificar la Ley de 2008 (Acta de reautorización para la protección de víctimas de tráfico ilegal creada en el gobierno de George Bush). Esta ley valida la deportación inmediata para los migrantes de países fronterizos, mas no para aquellos que vienen de otras naciones.
Mediante esta ley se aprueban las visas humanitarias y los niños tienen derecho a una audiencia en la Corte y a un abogado antes de ser deportados; dependiendo de la audiencia pueden quedarse o no en el país. “Debido a la avalancha de casos, los niños que son atrapados mañana pueden estar en los Estados Unidos hasta por 3 años esperando por una fecha para la audiencia”, manifestó Carrie Kahn, de la organización civil NPR.
Para varios activistas, la Ley de 2008 es precisamente la raíz de la crisis humanitaria de migrantes, un proceso que contabiliza el arribo de más de 45.000 niños solos a la frontera de EE.UU.
Una vez que los menores son detenidos, son trasladados a albergues temporales por el Instituto de Policía Migratoria. En estos lugares viven hacinados y algunos duermen en colchones en el piso.
Solo desde México (el corredor de migración hacia EE.UU.), Ecuador registró 40% de deportaciones en 2009, según el libro ‘Entre la Violencia y la Invisibilidad: un análisis de la situación de los niños, niñas y adolescentes ecuatorianos no acompañados en el proceso de migración hacia Estados Unidos’.
En Ecuador, Azuay y Cañar son las provincias que registran mayores casos de migración. Un ejemplo fue Jhoselín A., de 12 años, quien migró en busca de sus padres a Nueva York. La menor fue detenida en México y llevada a un albergue en donde se suicidó. Las autoridades ecuatorianas investigan el hecho junto a la Fiscalía mexicana.
Justen A. Thomas, vocero del Departamento de Estado de EE.UU., en una entrevista para EL TELÉGRAFO aseguró que la migración es un problema complejo, cuyas causas varían dependiendo de la región y el país. En Centroamérica influyen las condiciones económicas, la falta de educación y empleo. En otras naciones, la migración es consecuencia de la búsqueda de reunificación familiar. “El viaje es peligroso, algunos niños son explotados y expuestos a graves peligros. Los menores son más vulnerables”, aseguró.
El Departamento de Seguridad Nacional (United States Department of Homeland Security, o DHS) es la única agencia del gobierno estadounidense que tiene jurisdicción para determinar la admisión de inmigrantes a este país.
Justen A. Thomas explicó que los niños son atendidos mientras pasen por el proceso legal; pero en la mayoría de los casos afirmó que el proceso terminará en deportación. “Independientemente de las acciones que se adopten en medidas administrativas, nada reemplazará la capacidad del Congreso para aprobar una reforma migratoria”, puntualizó el vocero norteamericano.
Así lo explicó la embajadora ecuatoriana en ese país, Nathalie Celi, durante una visita que realizó a Quito. “Tenemos permanente contacto con los niños en los albergues para darles toda la asistencia legal y jurídica necesaria. Después de estar en estos sitios, pasan a un juez de migración y es él quien decide si existen posibilidades de reunificación y analiza los problemas que ameriten dar visas humanitarias (...)”, indicó Celi.
Una situación que se complica debido a la propuesta de modificar la Ley de 2008 (Acta de reautorización para la protección de víctimas de tráfico ilegal creada en el gobierno de George Bush). Esta ley valida la deportación inmediata para los migrantes de países fronterizos, mas no para aquellos que vienen de otras naciones.
Mediante esta ley se aprueban las visas humanitarias y los niños tienen derecho a una audiencia en la Corte y a un abogado antes de ser deportados; dependiendo de la audiencia pueden quedarse o no en el país. “Debido a la avalancha de casos, los niños que son atrapados mañana pueden estar en los Estados Unidos hasta por 3 años esperando por una fecha para la audiencia”, manifestó Carrie Kahn, de la organización civil NPR.
Para varios activistas, la Ley de 2008 es precisamente la raíz de la crisis humanitaria de migrantes, un proceso que contabiliza el arribo de más de 45.000 niños solos a la frontera de EE.UU.
Una vez que los menores son detenidos, son trasladados a albergues temporales por el Instituto de Policía Migratoria. En estos lugares viven hacinados y algunos duermen en colchones en el piso.
Solo desde México (el corredor de migración hacia EE.UU.), Ecuador registró 40% de deportaciones en 2009, según el libro ‘Entre la Violencia y la Invisibilidad: un análisis de la situación de los niños, niñas y adolescentes ecuatorianos no acompañados en el proceso de migración hacia Estados Unidos’.
En Ecuador, Azuay y Cañar son las provincias que registran mayores casos de migración. Un ejemplo fue Jhoselín A., de 12 años, quien migró en busca de sus padres a Nueva York. La menor fue detenida en México y llevada a un albergue en donde se suicidó. Las autoridades ecuatorianas investigan el hecho junto a la Fiscalía mexicana.
Justen A. Thomas, vocero del Departamento de Estado de EE.UU., en una entrevista para EL TELÉGRAFO aseguró que la migración es un problema complejo, cuyas causas varían dependiendo de la región y el país. En Centroamérica influyen las condiciones económicas, la falta de educación y empleo. En otras naciones, la migración es consecuencia de la búsqueda de reunificación familiar. “El viaje es peligroso, algunos niños son explotados y expuestos a graves peligros. Los menores son más vulnerables”, aseguró.
El Departamento de Seguridad Nacional (United States Department of Homeland Security, o DHS) es la única agencia del gobierno estadounidense que tiene jurisdicción para determinar la admisión de inmigrantes a este país.
Justen A. Thomas explicó que los niños son atendidos mientras pasen por el proceso legal; pero en la mayoría de los casos afirmó que el proceso terminará en deportación. “Independientemente de las acciones que se adopten en medidas administrativas, nada reemplazará la capacidad del Congreso para aprobar una reforma migratoria”, puntualizó el vocero norteamericano.
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