viernes, 24 de enero de 2014

ROSELL:"EL FICHAJE DE NEYMAR PROVOCÓ DESESPERACIÓN Y ENVIDIA"

Los éxitos deportivos quedaron por un momento entre paréntesis. En el club más exitoso del mundo durante el último lustro no se habla de las maravillas de Lionel Messi y compañía sino de una compleja situación institucional que derivó en la renuncia de su presidente. Tras confirmar lo que se sabía desde hacía algunas horas, Sandro Rosell denunció que él y su familia habían recibido "amenazas y ataques", sostuvo que la contratación de Neymar, eje del conflicto que lo eyectó del sillón presidencial, fue "correcta" y atribuyó la denuncia en su contra a "la desesperación y la envidia de algunos de nuestros adversarios".
"Una injusta y temeraria acusación de apropiación indebida ha desembocado en una querella contra mí en la Audiencia Nacional. Desde el primer momento he dicho que el fichaje de Neymar es correcto y que la contratación ha provocado la desesperación y la envidia de algunos de nuestros adversarios", disparó Rosell durante su última conferencia de prensa como máxima autoridad del Barsa, rodeado de la Junta Directiva completa del club.
"En todos estos años hemos visto que nuestros éxitos son el resultado de vencer en los terrenos de juego y superar innumerables obstáculos extradeportivos, políticos, externos y, lo que es peor, algunas veces de nuestro propio entorno", sostuvo el presidente saliente, quien agregó que no desea que "ataques injustos afecten negativamente la gestión y la imagen del club".
Los obstáculos extradeportivos a los que refirió Rosell, quien era presidente del Barcelona desde el 1 de julio de 2010 y había sido elegido por el mayor número de votos de la historia del club, no solo estuvieron relacionados con la contratación de Neymar. "Desde hace tiempo, mi familia y yo hemos sufrido en silencio amenazas y ataques que me han hecho pensar si ser presidente significa tener que poner en riesgo mi familia y causarles angustia", afirmó.
Rosell tenía mandato hasta 2016, pero la denuncia presentada por un socio por el millonario pase de crack brasileño -que según una información publicada por el diario El Mundo costó 91 millones de euros en lugar de los 57 millones anunciados oficialmente- lo llevó a renunciar. Su mandato será completado por quien hasta hoy era vicepresidente deportivo, Josep Maria Bartomeu.
El nuevo presidente agradeció a Rosell por sus años de trabajo en el Barsa y le dio un espaldarazo al hombre caído en desgracia. "La continuidad de nuestro proyecto irá hasta 2016. Nos sentimos fuertes. Este club es propiedad de los socios y haré lo posible por consolidarlo en el lugar en el que nos encontramos, en el momento más alto de su historia", afirmó Bartolomeu.

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