viernes, 24 de enero de 2014

SIN VISAS, ECUADOR BUSCA AMPLIAR EL NEXO ECONÓMICO CON CHINA.

El anuncio de que Ecuador no pedirá visa a los turistas chinos no será, por el momento, una medida recíproca. Es decir, que el Gobierno de ese país asiático seguirá exigiendo visa a los viajeros ecuatorianos.
La exoneración de este documento migratorio fue anunciada por el vicepresidente Jorge Glas, durante la visita efectuada a China, que concluirá mañana. El objetivo será fomentar el turismo hacia el Ecuador, “facilitándoles el proceso” a los viajeros. No obstante, en el marco de ese anuncio, las autoridades chinas no confirmaron si actuarán de la misma forma.
Según el embajador Luis Narváez, la eliminación de la visa  es una decisión soberana de cada país y se toma en función de sus intereses y de su política migratoria. “No se considera un acto inamistoso que un país determine quiénes pueden ingresar a su territorio. Aunque este tipo de decisiones tiene un efecto internacional, no es de esperar que se aplique un criterio de reciprocidad”.
China sí ha aplicado la eliminación de visas para 45 estados, pero solo cuatro de ellos son latinoamericanos:  Chile, Argentina, México y Brasil. Esta medida es parcial, pues  es válida  solo para a cinco ciudades del país asiático. Según el  Gobierno chino, en estos casos se tomó la decisión para  mejorar el turismo, y no como una repuesta a la política nacional.
Desde el 2008, Ecuador recibe un promedio anual de 9 800 visitantes chinos. Entre el 2012 y septiembre del 2013, la cifra llegó a 20 516. Mientras que hacia  esa nación salen mucho  menos ecuatorianos. En ese mismo período, 3 935 ciudadanos viajaron hacia China, según datos de ProEcuador.
El anuncio de la eliminación de la visa se produce en medio de las expectativas por profundizar las relaciones con el gigante asiático. No solo en tema de turismo, sino también en cooperación bilateral y fuentes de financiamiento para los proyectos del Ecuador.
El vicepresidente Glas dijo que de los diálogos mantenidos se obtendrán beneficios mutuos, ya que mientras Ecuador necesita “los recursos financieros para sostener su modelo de desarrollo, nosotros tenemos que ver necesita qué China para mantener su crecimiento”.
Sin embargo, la eliminación de la visa no es algo nuevo. En junio del 2008, el presidente Rafael Correa aplicó esta medida para todos los ciudadanos del mundo, en función del principio de la nacionalidad universal, que promulga el Gobierno. Ese año, 14 468 chinos llegaron a este país.
Pero el Régimen chino pidió revertir la medida, porque cobijados por la figura de turismo llegaron al Ecuador muchos comerciantes. Además, se conoció que se estaba utilizando al país para el tránsito de inmigrantes ilegales asiáticos que buscaban llegar hacia EE.  UU.
Por ello, se impuso nuevamente el visado. Esto se aplica también para los ciudadanos de Afganistán, Bangladesh, Eritrea, Etiopía, Kenia, Nepal, Nigeria, Pakistán y Somalia.
La medida decidida por el Gobierno es únicamente para el turismo, porque la Ley establece que todos los ciudadanos del mundo, que quieran permanecer en el Ecuador más de 90 días, deberán acceder a una visa con otros requistos.
Para el embajador Narváez, las buenas relaciones que mantienen actualmente Quito y Pekín podrían ser un factor positivo para que China también elimine el visado para los turistas ecuatorianos. “Las relaciones se encuentran en un momento prolífico en términos económicos financieros y políticos. Hay un espacio de aproximación, por lo que no creo que se aconseje tomar medidas restrictivas para el tránsito de personas”, señala el diplomático.
La relación económica en proyectos estatales
La presencia de China ha ido en aumento desde que en el 2008, cuando se firmó el primer préstamo, con venta anticipada de petróleo. La fórmula durante estos años ha sido replicada y es así como en los actuales momentos se mantiene una deuda con ese país  por USD 4 700 millones. Es decir, algo más del 50% de la deuda externa total ecuatoriana.
La mayor presencia china también se ha visto reflejada en la inyección de capitales para los proyectos hidroeléctricos y otros de infraestructura.
Eso ha generado la llegada de decenas de empleados chinos que trabajan en los proyectos Coca Codo, Toachi-Pilatón (fotos), entre otros.  
Alrededor de USD 7 000 millones han estado involucrados en estos proyectos, según Vicente Wong, titular de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-China. “Es el mejor momento de la relación entre ambos países. Es verdad que la balanza comercial privada llega a un déficit de USD 2 700 milllones, pero si incluimos el petróleo en los últimos tres años es favorable para el Ecuador, con ventas de crudo por encima de los USD 11 000 millones”.
Básicamente, el Ecuador exporta a ese país materias primas  y compra  teléfonos, algunas materias primas, fertilizantes para el área agrícola, productos de construcción...
Por ello, el retiro del requisito de la visa abre un potencial mercado de unos 200 millones de personas de clase media.En cuanto a las inversiones chinas, su registro es difícil de determinar. Pese a ello, ha existido en los últimos años inversiones en el campo de la fibra óptica, ensamblaje de televisores y teléfonos.
“El Gobierno chino está empujando a sus empresas a abrirse al mercado internacional e invertir. Por eso, este convenio impulsará aún más esta situación”, añadió Wong.

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