martes, 3 de septiembre de 2013

EX-REY DE BELGICA NO RECONOCE SUPUESTA PATERNIDAD, DECLARACIONES DE SU AMANTE




Alberto II y la reina Paola estuvieron a punto de divorciarse en dos ocasiones, en los años 1969 y 1976, según asegura la antigua amante del rey, la baronesa Sybille de Selys Longchamps, recogidas en la edición de este martes del diario 'Le Soir'.
El periódico adelanta algunas de las confesiones que la baronesa hace en un documental cuya primera parte se emitirá esta noche en la cadena flamenca Vier -autora del filme- y, dentro de unos días, en la televisión francófona RTL. Un programa con el significativo título: 'Nuestra hija se llama Delphine', en referencia a la hija de la baronesa, supuestamente hija ilegítima del antiguo rey de los belgas, quien abdicó el pasado julio.
Precisamente, la supuesta hija de Alberto II presentará el próximo lunes una nueva demanda en su contra, anunció este martes la agencia de noticias Belga. Boël retiró este martes la demanda que había interpuesto contra Alberto II y anunció que presentará una nueva que tendrá más opciones de éxito.

Los planes

Mientras tanto, la madre de Delphine realiza unas llamativas declaraciones en el citado documental, en las que arremete contra la reina Paola, una "arrogante italiana. Una de las mayores sorpresas de las 'confesiones' de la baronesa es la noticia sobre los supuestos planes de divorcio de Alberto II, que habrían impulsado a su hermano Balduino, por entonces rey de los belgas, a asumir la formación del actual monarca, Felipe de Bélgica, ya que, de haberse producido la ruptura matrimonial, Alberto habría tenido que renunciar a su derecho al trono.
El matrimonio, en la época de la crisis matrimonial. | Gtres El matrimonio, en la época de la crisis matrimonial. | Gtres
El divorcio se planteó por primera vez en 1969, dos años después de que Alberto II y Sybille de Selys Longchamps comenzaran su relación, de la que Alberto II informó muy pronto a su hermano.
Aunque Balduino, ferviente católico, en un primer momento se mostró contrario a la idea, terminó aceptándola, y fue a partir de ese momento cuando decidió ocuparse personalmente de la educación de Felipe de Bélgica.

Una cuestión de estado

Las negociaciones sobre la ruptura matrimonial fueron discutidas en todo detalle, y en ellas llegaron a participar el por entonces primer ministro, Gaston Eyskens, y otras altas instancias políticas y judiciales del país, informa 'Le Soir'.
Sin embargo, los planes se trucaron, según el diario, por dos motivos: la situación entre Alberto II y Paola no era tan grave como se decía y, sobre todo, Balduino habría pedido a su hermano que retrasara unos años el divorcio, hasta que su hijo Felipe estuviera más cerca de la mayoría de edad.
En 1976 el proyecto de separación resurgió, a la vista del creciente distanciamiento entre Alberto II y Paola, que hacían vidas completamente independientes desde casi una década atrás.
Los planes llegaron en este caso mucho más lejos, e incluso se llegó a designar a tres personas para que se encargaran de la faceta jurídica, política y social de la ruptura y se preparó el anuncio público de divorcio, que se iba a hacer oficial quince días después.
Pero a última hora los planes se volvieron a cancelar, esta vez, según cuenta la antigua amante de Alberto II, porque ella se negó a aceptar las condiciones negociadas en la ruptura, que incluían la prohibición para ella de ver a los hijos de Alberto, algo que le hubiera hecho pasar por "la mala" de la historia, explica en sus confesiones.
Estos y otros detalles se abordarán en la entrevista que emitirá la televisión belga, volcada en este capítulo de la vida íntima del rey, desde que el pasado agosto Sybille de Selys Longchamps, rompiera su silencio para reclamar que se reconozca a la hija presuntamente nacida de la relación de ambos, Delphine Boël. La petición de la baronesa coincide con la abdicación de Alberto II el pasado julio en favor de su primogénito, Felipe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario